Hoy, después de varios días de anuncio por fin apareció la lluvia, me siento, miro por la ventana y las gotas juguetean en el piso, haciendo alardes de bailarinas, me detengo y me dejo llevar.
Sin darme cuenta, pasa el tiempo y siento frío, me acerco al fuego, me acurruco en una manta, y acompañada de una taza de humeante café al que le incorporo un trozo de chocolate amargo, me dispongo a continuar disfrutando del invierno.







Comentarios recientes
hace 1 año
hace 2 años
hace 2 años
hace 2 años
hace 2 años
hace 3 años
hace 3 años
hace 3 años
hace 3 años